miércoles, 8 de junio de 2011

Somos una mentira..

Somos una caricia que se pierde en el espacio que existe entre tu pecho y el deseo,
Somos un momento de silencio que habla mientras callamos y gemidos acelerados  musitan,
Somos esa extraña mezcla de tortura y placer que nos encuentra en la soledad más próxima al llanto, y en la desventura de nuestras manos sin poder decir adiós.

Somos esa lluvia sucia que se encharca en los rincones más inútiles del pensamiento, esa espera que trata de llegar, esa agonía perpetua que insiste.
Inútiles ideas se aparecen mientras busco el sueño, y tras la noche como espía, tu voz surge como un fantasma que enreda el tiempo.

Se colapsa el momento de mi dicha, perturbante es la cama en donde yaces mudo, y el calor de tu piel habla un lenguaje que solo mi deseo entiende.

Tu boca llena el vacío en mí, tu saliva corre apresurada a mi cuello que lenta y mesuradamente me mata en silencio, mientras dioses y días notan  tu engreída mirada.

Tus manos son el veneno que en mi piel corre, y que desgastan mis labios saboreando tus ideas, mas los pensamientos absorben cualquier  forma de anhelo, de deseo,
Hay un dios que nos mira y que espera,
Un cuadro de hostiles figuras y colores nos mira aguardando, y nos acusarán.
Mi sed busca una lágrima que recorre tu cuerpo y en tu vientre se pierde, se hace luz, se hace amor.

El amor es una falsa espera que nos mantiene tibios, y nos ignora mientras aves vuelan en las cortinas y levantan tus cabellos, esos que cuento uno a uno mientras duermes.
Y te vuelvo a desear y te vuelvo a poseer, salvaje y tímidamente te arrastras hasta mis pies, y me miras y me hago el ciego.

Somos una manzana podrida que los gusanos no quieren comer,

Somos hojas secas que pisan,

Somos esa mentira que nos dicen y que creemos.